jueves, 28 de noviembre de 2019


Bicicleta, cuchara, manzana…
“Elvira está preocupada. Hace unos días intentó guardar las mandarinas en el cajón de los cubiertos. La inquisidora mirada de su hijo mayor le indicó el error.
Luego, en medio de una charla notó que algunas palabras no acudían a la cita. Además, los últimos tiempos se sentía cansada, desganada, como sin fuerzas, según le comentó a su amiga Coco que la está visitando.
-Me pasan cosas que no entiendo- había dicho en respuesta a la pregunta preocupada de su amiga luego de que Elvira le ofreciera un café mientras estaban lavando los pocillos en los que recién habían tomado uno.
Ahora está sentada frente al Dr Torres, entregándole análisis que creía que demostraban que tenía anemia. Ella suponía que ese era el origen de su problema. O quería suponer. Él no podía descartar que hubiera algún problema de ese tipo, pero los síntomas que Elvira le describe le dan la pauta clara del problema que la aqueja. No es neurólogo, pero en su larga trayectoria como médico de familia ha visto demasiados casos parecidos.
Elvira tiene una edad situada entre los 60 y 70 años. Es madre de tres hijos varones a los que tuvo que criar sola ya que su marido, recientemente muerto, pasó más tiempo en la cárcel que afuera. Estafador y delincuente, lo único que aportó a la relación fueron problemas.
Es una madre sobreprotectora y férrea. Y también es delincuente. Y la cabeza pensante de la organización delictiva que creó junto a sus hijos. Pero ahora esa actitud dura de pronto se transforma en angustia al ver fotos de los niños…
El Dr Torres le devuelve los análisis.  – Ojalá yo tuviera esos valores, son de lujo- Elvira lo mira asombrada. - ¿Y entonces?
—La voy a derivar a un neurólogo, el profundizará los estudios y tendrá la palabra final-“
Está situación se da en una serie española que sigo tarde a tarde. Personajes de ficción interpretando situaciones ficticiamente reales.
Lo que siguió fue para mí conmovedor.
Elvira le ruega al Dr que le diga algo más, quiere saber porque un neurólogo. Entonces él le cuenta de su sospecha, es muy factible que tenga un problema de tipo cognitivo. Ella quiere saber más. 
El Dr Torres le pide entonces que dibuje un reloj y le dice tres palabras que le preguntará luego de ver el dibujo.
Esas palabras son bicicleta, cuchara, manzana y por demás está decir que Elvira no las recordó…
El doctor habló finalmente de un incipiente Alzheimer
Varias veces estuve en un consultorio neurológico acompañando a seres queridos con el corazón fruncido mientras intentaban dibujar relojes y recordar tres palabras. Por eso, desde el día que vi a Elvira y al Dr Torres, cada tanto, digo para mis adentros- bicicleta, cuchara, manzana …

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