Lujuria ( variación menos recatada del ejercicio del taller)
La prenda íntima se deslizó
al contacto de sus manos ávidas.
Como un cazador oculto y silencioso
pareció burlarse de la angustia
de la que mostraba ser una presa lánguida.
Pero no era burla!
Y ella,que ni presa, que ni lánguida,
Se dejó querer y respondió a sus ganas.
Él se propuso no incinerar con labios de fuego
La piel que acariciaba.
Pero ella reclamó,
Y Dios nos guarde de no complacer
A la mujer que clama ser quemada.
Con mímica de encuentros clandestinos
entre caricias que tienen nombre propio
Y el paladar exquisito del amante prodigioso
vivieron el amor sin suspicacias.
Libres, audaces como dos seres elegidos.
Y al entregarse a esa pasión,
luego de haberse comido y bebido mutuamente,
sellaron un pacto de entrega a la lujuria
aunque ninguno de los dos lo cuente.
Cristina Gonzalez.
al contacto de sus manos ávidas.
Como un cazador oculto y silencioso
pareció burlarse de la angustia
de la que mostraba ser una presa lánguida.
Pero no era burla!
Y ella,que ni presa, que ni lánguida,
Se dejó querer y respondió a sus ganas.
Él se propuso no incinerar con labios de fuego
La piel que acariciaba.
Pero ella reclamó,
Y Dios nos guarde de no complacer
A la mujer que clama ser quemada.
Con mímica de encuentros clandestinos
entre caricias que tienen nombre propio
Y el paladar exquisito del amante prodigioso
vivieron el amor sin suspicacias.
Libres, audaces como dos seres elegidos.
Y al entregarse a esa pasión,
luego de haberse comido y bebido mutuamente,
sellaron un pacto de entrega a la lujuria
aunque ninguno de los dos lo cuente.
Cristina Gonzalez.
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